domingo, 10 de abril de 2016

PARET DE CATALUNYA - GRACIES A LA VIDA












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Quedo con Hector para abrir una de las últimas líneas fisuradas y asequibles que tengo controladas en la pared.

Previamente le había enviado una foto con el posible itinerario y una serie de interrogantes que habría que resolver sobre el terreno.

Como viene siendo habitual, intentaríamos rematarla en un solo día, aunque si no, tampoco pasaba nada. Además aquí al lado tenemos los rápeles de Torrades amb All por los que se desciende cómoda y rápidamente.

La línea es un poco (o bastante) rebuscada pero lógica y que encadena toda una serie de fisuras, diedros y chimeneas con pocos y cortos pasos en placa. Flirteando entre la Torrades y el Voltor. La roca es muy buena en todo el recorrido, salvo algún pasito corto y concreto.

Por la mañana ya hay dudas porque la carretera que sube al Coll dÁres tiene bastante nieve y no sabemos si se podrá pasar. Ofrezco tres planes B para elegir. Hector dice que lleva cadenas en el coche y que al menos lo intentaremos.

Al final tampoco está tan mal y pasamos a la vertiente soleada del Montsec.

Iniciamos la ascensión y poco a poco vamos superando las diversas fisuras que la pared nos ofrece. Algunos tramos son un verdadero regalo, como el diedro de los largos 2 y 3.

Uno de los interrogantes es la travesía que debía unir el largo prestado de la Voltor con la R4 de Torrades. Una placa difícil conduce a Hector hasta una pequeña repisa y a la reunión, solucionado. Ahora solo queda el misterio de la gran chimenea final, grande y profunda. De esta hice fotos y pregunté a Paca pero era un misterio oculto y del que podía salir cualquier cosa. Como último recurso, recularíamos el bosquecillo colgante y la terminábamos en el último largo de Torrades.

Desde el L5, estiro la cuerda a tope y me voy hasta la base de la chimenea.

Lo poco que se ve no parece mala cosa, una placa anaranjada y atractiva da la señal de entrada a una profunda chimenea de la que no se ve nada desde la reunión.

Es el turno de Hector y asciende la primera placa, de 6b, con gran maestría. Coloca una chapa a la mitad para evitar posibles caídas al suelo, puesto que los friends parece que no ofrecen mucha garantía. Después le pierdo de vista, aunque voy preguntando. Primero llega a un rellano y se pelea con unos pinchos y un arbolillo.

Después van cayendo piedras y matojos, lo normal. Dice que se ve bien pero hay que limpiar.  Supera un desplome, que intuyo en artificial, por la lentitud.

Después me dice que se ve mejor y que ya hay fisura.

Las horas van pasando y le comunico que a las 6 estemos dónde estemos, para abajo. En 1,30 h debemos llegar al coche porque no llevamos frontal. Sigue subiendo y, un poco más arriba, gana velocidad. Noto como coge cuerdas alternativamente y va colocando algún seguro. Pienso que saldremos por arriba, perfecto. Terminaremos la vía y rapelaremos la Torrades, puesto que hemos dejado algunas cosas en una reunión y la mochila y bambas en la base.

De repente se oye un gran grito y las cuerdas se aflojan rápidamente. Me preparo para recibir el inminente tirón pero no. Esas décimas de segundo se hacen una eternidad. Al final aparece Hector por la placa inicial y noto un pequeño tironcillo, al fin se ha detenido, menos mal. No entiendo nada pero se que hay que actuar rápido, muy rápido.

Está boca abajo, inconsciente y con mala pinta, así que lo primero es bajarle a toda leche hasta la reunión (primer punto bueno: la cuerda da para bajarle hasta la reunión, así que no he tenido que subir hasta el con la consiguiente pérdida de tiempo que esto supondría).

Le coloco lo más cómodo posible (segundo punto bueno: estamos en un pequeño bosque muy cómodo y acogedor). Valoro la situación: rápidamente ha recuperado la conciencia (menos mal), sangra un poco por la boca, algunos hematomas, brazo a caldo, le duelen las costillas, piernas, buff. No colabora para un descenso autónomo y ya vamos para las 6 de la tarde (primer punto malo). Cuando veníamos hacia aquí el termómetro marcaba 6 bajo cero, con la poca ropa que llevamos un vivac es impensable.

Como somos muy listos, no llevamos teléfono (segundo punto malo, muy malo). No somos más burros porque no nos entrenamos.

Barajo rápidamente las opciones que se presentan: tenemos una cordada en una vía de bastante más a la izquierda, pero ni nos ven ni nos oyen. Una opción sería esperar a que lleguen al coche y gritarles, la otra sería abrigarle lo máximo posible dejarle algo de agua a mano y yo bajar a toda leche, rapelando y fijando cuerdas para ir más rápido y llegarme hasta el coche para llamar. Esto ya implica noche segura y dejarle solo, lo cual no me convence en absoluto, pero es una opción a valorar.

Salgo un poco del bosque para asomarme al prado y ver si ya han bajado los de la cordada de al lado: no, pero… Milagrosamente hay otros dos coches que han llegado hace un rato y ni los había visto. Restan tumbados por ahí relajadamente (tercer punto bueno y el mejor de todos). Si consigo que me oigan, estamos salvados. El aire va parando, agito los brazos y grito como un descosido. ¿Qué les digo?, pues algo directo y que no de lugar a dudas ni preguntas, a saco: “socooorro, socoooro”, “llamad a los bomberos”, no se las veces que lo llego a decir pero muchísimas, seguro.

Al cabo de un instante veo que se movilizan, se ponen en medio del prado y comunican. Entiendo claramente: “ya hemos avisado, están en camino”.

Esta es una de las mejores noticias que me han dado en mi vida.

La espera se hace larga, me entretengo podando las sabinas situadas junto a la pared y preparando un pasillo para que pase la camilla.

Voy hablando con Hector, balbucea, no recuerda nada, no sabe que he pasado.

Miro hacia arriba y veo un friend atrapado en la cuerda, la zarandeo y baja, es el seguro que ha saltado. Al cabo de un rato, pienso que ha caído demasiados metros, más de 20. Vuelvo a zarandear la cuerda, con más ganas y baja un segundo friend. Valla.

De repente se oye un murmullo diferente y ahí está nuestra salvación. Descuelgan a un bombero, una cara conocida. Valora la situación y, poco después, viene un segundo rescatador.

Organizan la evacuación y en poco rato Hector está en la camilla y por los aires, la noche se hecha encima. Con las últimas luces nos sacan a Joan y a mi. En un instante paso de estar allí arriba a estar ante el coche. Magnífico trabajo el del GRAE.

Hector es llevado al hospital. Yo vuelvo a casa dando más rodeo de la cuenta puesto que el vehículo no es el mío y en el collado hay nieve. Llego a las tantas y con los pies de gato puestos.

Al día siguiente había quedado con Jorge y se ofrece, muy gentilmente, a acompañarme a recuperar el material de la pared y terminar el corto tramo que quedaba para llegar a la cima.

Pocos días después Hector sale de la UCI y se inicia el lento proceso de recuperación.

Agradecer de nuevo el trabajo de los GRAE en este y todos los rescates que se les presentan día tras día. Somos unos privilegiados, si esto mismo nos pasa en Marruecos o cualquier otro país de África y el resultado posiblemente hubiera sido distinto.

                                                       Luis Alfonso.




Primer de tot, i despres de llegir l'escrit del Luichy, em poso a la seva pell, i nomes puc dir gracies i olé per la gestió de tot plegat, la sang freda, la capacitat d'analisi de la situació, i totes les decisions que vas prendre. Quina alegria compartir escalades amb tots els qui he compartit, companys, amics... I malgrat els punts positius i negatius d'aquest desgraciat accident nomes puc agraïr el fet d'haver-me accidentat amb el Luichy, que hagin vingut els companys del GRAE que van venir (gracies Joan, company i pilot), i tota la cadena de professionals que em van atendre: SEM, UCI de l'Arnau de Vilanova...
I també la gran sort de tenir la familia i amics al costat. Moltes gracies a tots.

                                                        Hector Sala

12 comentarios:

  1. no os olvideis de la gente del prado que aviso!

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  2. Bona crònica, en traurem bones ensenyances. Penso que estaria bé que tots els accidents haurien de tenir la seva, en benefici de tothom.
    Ja que existeixen ens hem d'aprofitar de les tecnologies no caure en l'excés de confiança.
    Molt content de que ho pugueu explicar!
    Héctor, en quatre dies a tibar com un animalot!

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  3. Luis i Hector, gran crònica d'un accident que tots lamentem, però que mostra que la sort, els companys escaladors, i els companys del GRAE han jugat un paper tots plegats en conjunt que, en aquest cas, va permetre una evacuació, pel que llegeixo, modèlica per precisa i ràpida.
    Si, som uns privilegiats...
    Ara, a recuperar-se. Una abraçada a tots dos.

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  4. animo a los dos y ahora a recuperarse!!!!

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  5. animo a los dos y ahora a recuperarse!!!!

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  6. Uffff !!!! Felicitats per la resolució i la sang freda ..... d’acord ... som uns privilegiats per viure al país que vivim.
    Ànim i una mes per explica quant siguem grans....!!

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    1. Uff.. "gallina de piel" Me n'alegro que estigueu bé, ànims i a recuperar-se.

      Bona feina per part de tots!

      Laura

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  7. Cuidate, al final toca la bolita y entonces hay que tener suerte y cabeza y de paso aprender de los errores. En realidad esto último me lo digo a mi mismo que no suelo llevar el móvil.

    Chavi

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. ánimo en tu recuperación héctor, una pena volver a saber de ti con esta historia, aunque contento de sentir contigo una aventura de escalada que recientemente estoy volviendo a retomar. un abrazo y a ver si quiza nos reecontramos en alguna pared!

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  9. ánimo en tu recuperación héctor, una pena volver a saber de ti con esta historia, aunque contento de sentir contigo una aventura de escalada que recientemente estoy volviendo a retomar. un abrazo y a ver si quiza nos reecontramos en alguna pared!

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